LA STOA
Dibujo de una stoa
del ágora de Atenas.
Se trata de galerías porticadas de planta rectangular
alargada que ofrecían a la población una función de resguardo de la lluvia y del
frío en épocas con inclemencias del tiempo y a la vez protección del excesivo
calor en la época del estío.
En la imagen vemos a dos atenienses charlando, una de las actividades
favoritas de los ciudadanos: podían tratar aspectos intrascendentes, de
política, filosóficos e incluso aspectos económicos.
Los comerciantes y campesinos ofrecían allí sus mercancias.
De una de las stoai atenienses, la Stoa Pecile, deriva
el nombre del estoicismo, pues en ella el filósofo Zenón de Citio impartía sus enseñanzas a sus
discípulos.