EL INTERIOR DEL COLISEO
El interior del Coliseo se hallaba
constituido por el ruedo, cuyo piso consistía en un tablado de madera lleno de
arena que se extendía por una superficie de 76 por 46 metros y en la cávea,
subdividida en tres sectores sobrepuestos de graderíos rematados en lo alto por
un pórtico que comprendía un cuarto orden de gradas de madera para los
espectadores de pie.
Cada
sector de las gradas se hallaba estrictamente reservado, por orden de
importancia, a una particular categoría de ciudadanos quienes gozaban todos
del derecho de entrada gratis.
En el centro de un
lado del podio estaba el trono del emperador, el resto del podio era ocupado
por senadores y la familia imperial. Seguían los puestos de los caballeros y de
los tribunos civiles y militares.