LA ISLA TIBERINA
Según la tradición la Isla Tiberina se formó
cuando el pueblo, tras destronar al rey Tarquinio el Soberbio, arrojó al Tíber
las mieses saqueadas en el campo de Marte pertenecientes al rey fugitivo; sin
embargo, la isla se formó en el lugar en el que el río se ensancha y la fuerza
de la corriente se atenúa.
La isla facilitaba el cruce del Tíber y
permitía continuar el camino que ponía en comunicación al sur con el norte.
Protegida por un muro, fue rectificada y modelada artificialmente imitando el
casco de un barco.
En el año 291 a.C. después de una gran epidemia de
peste fue edificado allí el Templo de Esculapio, dios
de la medicina. Estaba rodeado de pórticos y otros edificios que acogían a los
peregrinos enfermos que acudían a recobrar la salud y desde entonces la isla
adquirió un carácter esencialmente sagrado, vinculado con el culto y la salud.