TEMPLO DE ANTONINO Y FAUSTINA
El
Templo de Antonino y Faustina se abre a la Vía Sacra, al este de la
Basílica Emilia, frente a la Regia. Se compone de una cella construida en
bloques de toba volcánica, en origen revestida de mármol veteado, un pronaos de
seis columnas de orden corintio en el frente y otras dos en cada lateral, de una
altura de unos 17 metros. El friso presenta una decoración de grifos
enfrentados y motivos
vegetales.
Su construcción fue ordenada por el emperador Antonino Pío
a la muerte de su esposa Faustina la Mayor en el año 141 d.C. El emperador a
menudo decía que habría preferido vivir con ella en el desierto que sin ella en
el palacio. Pocos años después, en el 161 d.C. muere el emperador y el Senado, al
divinizarlo, consagra el templo a la pareja imperial.
En el siglo XI se transformó en la iglesia de "San Lorenzo de
Miranda".